This week in cardiology from heartwire

View all posts »

#114: Cardiologist, are you fat, unfit, unmotivated?; BP meds more effective at night; FDA advisors recommend Vytorin; fludrocortisone flops for vasovagal syncope; FDA recommends Sapien valve

Nov 4, 2011 15:45 EDT


For the week ending November 4, 2011 we discuss the following top cardiology news from heartwire:

 

And also, in brief:

 

Join us for a comprehensive review of this week's most important cardiology news.








Your comments
#114: Cardiologist, are you fat, unfit, unmotivated?; BP meds more effective at night; FDA advisors recommend Vytorin; fludrocortisone flops for vasovagal syncope; FDA recommends Sapien valve
# 1 of 1
December 1, 2011 10:05 (EST)
santos

Haga lo que yo digo, pero…

19 de Noviembre de 2011 | escrito por santos | clasificado en General

Recién hablábamos sobre la dificultad que entraña para muchos pacientes asimilar y cumplir con las recomendaciones médicas respecto a la dieta y la modificación de los hábitos y estilos de vida en general.  Pero el asunto es aún más complejo si tenemos en cuenta que los médicos, encima de que a veces no disponemos de las suficientes competencias y habilidades en el área de la comunicación, con frecuencia tampoco estamos dispuestos a transmitir un mensaje positivo con nuestro comportamiento.

“Haga lo que yo digo pero no lo que yo hago” parece ser una pobre e inefectiva manera de hacer medicina. Nadie le conferirá su real valor a una conducta que el médico no esté dispuesto o no sea capaz de asumir. Si bien todo valor tiene un poder profundamente cautivador, que atrae y motiva su asimilación, estos se expresan y articulan mediante una trama de relaciones. Tal y como sostiene Alfonso López Quintás los valores se asumen de modo efectivo solo mediante procesos vivenciales.

Recientemente en www.theheart.org ha sido publicado un interesante trabajo titulado: Fat, unfit, unmotivated: Cardiologist, heal thyself. Se trata de una reseña de la conferencia del Dr Brian McCrindle, cardiólogo pediatra del «Hospital for Sick Children de Toronto» dictada en el Canadian Cardiovascular Congress (CCC) 2011. Según McCrindle “if physicians want to have more of an impact on their patients’ bad habits, they first need to take a good hard look in the mirror […] cardiologists are not living, eating, and acting like the kind of physicians who can truly motivate patients to improve their own health.

Es cierto, al fin y al cabo somos tan humanos como el que más y también podemos seguir patrones de comportamiento muy poco saludables. Pero ¿hasta qué punto es ético que un médico aconseje aquello que todo el mundo sabe que él no cumple?, ¿con que fuerza moral lo propondría?. Otro peligro, a mi juicio más nefasto, sería la tendencia a minimizar o relativizar, quizás de forma subconsciente, el valor de la práctica que el propio médico no sigue. Lo anterior, podría ser el resultado de una disonancia cognitiva y tener  gran repercusión en la relación asistencial.

El concepto de «disonancia cognitiva», fue formulado por primera vez en 1957 por el psicólogo estadounidense Leon Festinger en su obra A theory of cognitive dissonance.  Este, hace referencia a la tensión o carencia de armonía interna en el sistema de ideas, creencias, emociones, actitudes y conocimientos que experimenta una persona, al mantener al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias o conocimientos.

Esta teoría plantea que al producirse la incompatibilidad o incongruencia de dos cogniciones simultáneas, el individuo se ve automáticamente motivado a generar nuevas ideas y creencias. De este modo se persigue reducir la tensión hasta conseguir que el conjunto de ideas y actitudes encajen entre sí, logrando cierta coherencia o armonía interna. Tal “reducción” de la disonancia puede tomar distintos caminos o formas. Una que se ha descrito es el cambio de actitud o de ideas ante la realidad.

En el caso que nos ocupa, la disonancia cognitiva podría llevarnos poco a poco, y sin apenas darnos cuenta, a “podar” y acomodar nuestro mensaje hasta llegar a transmitir un “haga lo que yo hago pero no lo que no te digo”.


You must be a member (with full membership) to post a comment.
Already a member?
Enter your login information below:
 Remember me on this computer
Enjoy all the benefits of theheart.org

With full membership, you can check out our educational and editorial content, search the site, receive our newsletters, join discussions, download slides and much more.

Membership is free!